sábado, 28 de marzo de 2009

UN BOCETO DEL RETRATO DE UNA MADRE

No pasaba el metro del suelo , mi estatura, cuando en la Parroquia
de mi barrio "Santa Rosa de Lima", patrona de America, el dia de la madre
buscaron a niña para rendirle el homenaje a todas las madres.
Pensaron en mi, tan chiquita!, iba a ser mis emocionante para ellas.
Dios me dote de una memoria extraordinaria, a mi edad 5 años, podia
repetir sin equivocarme , lo que me decian pausadamente una sola vez.
Era la primera vez que iba hablar ante un auditorio de entre tantas personas!
Todos tenian miedo que olvidase lo que tenia que decir, menos yo.

Sali y saludandolas les dije:
HAY UNA MUJER del Obispo de La Serna Raman Angel Lara.

Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor,
y mucho de angel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven, tiene la reflexion de una anciana, y en
la vejez, trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer, que si es ignorante, descubre con mas acierto los secretos
de la vida que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad
de los niños.
Una mujer, que siendo pobre se satisface con los que ama, y siendo
rica dara con gusto sus tesoros por no sufrir en su corazon la herida
de la ingratitud.
Una mujer, que siendo vigorosa, se estremece con el llanto de un niño
y siendo debil se reviste a veces con la bravura de un leon.
Una mujer que mientras vive no la sabemos estimar, porque a su lado
todos los dolores se olvidan, pero despues de muerta dariamos todo
lo que poseemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella
un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios.
De esa mujer no me pidis el nombre, si no queres que empape con
lagrimas vuestro album.
A quienes os pregunten, diganles que, un humilde peregrino en pago del
hospedaje recibido, ha dejado aqui para ustedes y para todos, un boceto
del retrato de su madre.

No titubie ni un momento, pero quedo grabado en mi corazon para siempre;
me abrace a mi madre llorando, mientras todos aplaudian.
Yo, solo pensaba en mi madre y le pedia a Dios no se la llevase nunca.
Muro en mis brazos a los 84 años, el 10/08/89.
Tercer domingo de octubre de 1940